En cada entrega de la colección, Perro Apestoso pone a prueba sus habilidades en compañía de su inseparable amigo felino Gatochato. Con su infinito entusiasmo por la vida, Perro Apestoso demuestra en cada una de sus aventuras que bajo su pelo de moqueta vieja late un corazón muy grande.
La serie Perro Apestoso cuenta ya con varios volúmenes publicados en castellano y ha llegado a la pequeña pantalla en forma de serie de animación.
Perro Apestoso vive con Gatochato, su mejor amigo, en un cubo de basura. Un día aprende de él que hay muchos perros que tienen dueño, y así decide ir a buscarse uno. El amo que encuentra intenta venderlo sin éxito, así que lo pone a vigilar la casa. Una niña de zapatillas rojas le ofrece una croqueta que deja a Perro Apestoso dormido, la casa queda desprotegida y los ladrones para los que trabaja la niña la acaban desvalijando. Perro Apestoso decide ir a buscar trabajo y acaba en un refugio para animales que en realidad es una trampa de los ladrones. Al final, la niña organiza una huida con todos los animales y, una vez libres, nuestro héroe acaba encontrando a los padres de la pequeña, que lloran de alegría pues no esperaban volver a ver a su hija después de que los ladrones la secuestraran.
Perro Apestoso vive en un cubo de basura, huele a sardinas, está lleno de pulgas y su pelo parece una alfombra vieja. Por si no fuera suficiente, es también un poco tonto. A pesar de que todos quieran mantenerse alejados de él por su aspecto y su olor, Perro Apestoso tiene un corazón muy grande y es puro optimismo y alegría. A lo largo de la serie vivirá un montón de aventuras y de emociones junto a su fiel y único amigo, Gatochato, otro desgraciado de la vida. A Gatochato lo atropelló un camión y por eso es tan plano. Es el mejor amigo de Perro Apestoso y lo ayuda a entender la vida, porque la mayoría de las veces Perro Apestoso no comprende nada.
En cada uno de los libros, Perro Apestoso vivirá diferentes aventuras y en ellas este perrito feo y pulgoso acabará convirtiéndose en un pequeño héroe. Más allá de la simple diversión, cada historia invita a reflexionar sobre cuestiones que son en realidad profundas, entre ellas los animales sin hogar, la importancia de la adopción, el cuidado del otro, la amistad y la solidaridad, la importancia de la educación y de la lectura, el respeto de virtudes y defectos o la fuerza del amor.
Perro Apestoso vive en un cubo de basura, junto a su inseparable amigo Gatochato. Son unos marginados. Nuestra sociedad ordenada, biempensante, los considera menos que nada. Invisibles. Pero Perro Apestoso no siente ningún tipo de odio hacia los que lo rechazan: él es feliz viviendo en su cubo de basura, junto a su amigo. Es su universo natural, y no aspira a otra cosa. Le gustaría hacer nuevos amigos, encontrar el amor, viajar, como todo el mundo. Pero es muy patoso a la hora de actuar, poco reflexivo en sus decisiones, y siempre acaba complicándose la vida, lo que no hace más que reforzar su autenticidad. Sus aventuras son siempre tiernas y emocionantes. Pero no solo eso: en el fondo Perro Apestoso está cuestionando nuestra sociedad. Se plantea la necesidad de una sociedad solidaria, la función de la educación, el significado de la verdadera amistad… Con mucha torpeza, y a veces sin querer, nuestro antihéroe apestoso siempre acaba descubriendo a los ladrones y derrotando a los hipócritas y los malvados. Y acaba volviendo a casa, a su cubo de basura, donde siempre le espera Gatochato, su auténtico hogar.
–por Colas Gutman–
Cada viaje de Perro Apestoso a un nuevo escenario es una oportunidad para abordar, de alguna manera, los problemas sociales actuales. Desclasado y ninguneado, Perro Apestoso es un héroe marginado. Esto plantea preguntas sobre nuestra sociedad: ¿por qué hay ricos y pobres? ¿Cómo es que algunas personas son excluidas? Perro Apestoso no es tan guapo ni está tan bien peinado como un caniche, y la gran ciudad no solo está formada por barrios de clase media o alta. Cuando visita la granja, la trama explora el contraste entre la agricultura intensiva y la tradicional, más ecológica. Perro Apestoso plantea preguntas como lo harían los niños. Los niños tienen un gran sentido de la justicia e injusticia, están menos blindados que los adultos y se mantienen abiertos a estas preguntas, sin censurarlas. Espero que la lectura de estos libros genere empatía por Perro Apestoso, y a la vez una especie de diversión que nace de su ingenuidad. Sus aventuras nos permiten ver el mundo desde su perspectiva, entender cómo funciona, pero a la vez aliviar el lado más angustioso de la realidad.
LA LIBERTAD
Perro Apestoso es un perro sin amo. Puede decidir y hacer lo que le plazca en cada momento, pero el resto de los perros tienen amo y por eso él quiere también uno.
EL ABANDONO DE LOS ANIMALES
En la novela aparecen muchas mascotas perdidas. ¿De dónde creéis que han salido?
Según un estudio de la Fundación Affinity, en el año 2018 fueron recogidos en España más de 138.000 perros y gatos abandonados. En verano es cuando más abandonos se producen, ya que sus amos se van de vacaciones y no quieren o no pueden llevárselos con ellos.
LA INDIGENCIA
Perro Apestoso no lleva collar ni tiene amo, vive en un cubo de basura y lo han llegado a confundir con una oveja churra. La gente se asusta al verlo, lo insulta y le hace bromas al ver su aspecto o percatarse de su olor fétido. Nos ayuda a reflexionar sobre la indigencia, la falta de recursos mínimos para poder vivir.
LA ACEPTACIÓN DEL OTRO
Apestoso tiene un corazón y una bondad que hacen que quienes se preocupan por conocerlo acaben adorándolo. Gatochato está aplastado, de ahí su nombre, así que no es muy agraciado. A Perro Apestoso esto no le importa porque Gatochato es listo y lo ayuda a entender la vida. Son buenos amigos, y a una/un amiga/o lo quieres y lo aceptas tal como es, con sus virtudes y sus defectos.
EL OPTIMISMO
La vida es un regalo y Perro Apestoso lo sabe. Encontrar algo en la basura, regalar pulgas a un desconocido, comerse una chuche, ver lo bueno que hay en la gente, que una niña le sonría… son pequeños detalles que pueden alegrar el día a nuestro protagonista. Perro Apestoso siempre ve el lado bueno de las cosas y si le hacen correr tras un coche, piensa que le va muy bien hacer ejercicio; si quieren hacer perfume de perro con él, se siente feliz de poder tener una fragancia propia…