Nació en Inglaterra en 1947. Desde niña fue una enamorada de los animales, lo que puede verse en toda su obra infantil, plagada de mascotas desastrosas, encantadoras y divertidísimas. Anne aprendió a leer prontísimo, lo que la llevó a devorar muchos libros. Tardó un tiempo en lanzarse a escribir, aunque luego ya no paró: hoy más de cuarenta títulos la avalan como una de las escritoras inglesas más importantes y admiradas en la literatura infantil.
Sus señas de identidad son la comicidad perversa, los escenarios tragicómicos y la ironía brillante.Como el gato asesino de este libro, todos sus personajes conducen a la carcajada. Por eso Tuffy ha llegado a más de treinta países, desde donde sigue desesperando a sus dueños y enamorando a sus pequeños lectores